EL ESTILO DE LOURDES
ORTIZ A TRAVÉS DE “FEDRA”
(INGREDIENTES)
(INGREDIENTES)
Lola G. Otero
Lourdes Ortiz es poseedora de una
pluma efectiva que no deja nada al aire, su estilo se conforma en función de
una serie de recursos que fluyen con naturalidad y componen una forma expresiva
peculiar en la que se mezclan ingredientes diversos.
El diálogo entre Fedra y Enona es
ejemplo de variedad de registros, otorga a la primera un lenguaje muy rico y
abundante en metáforas, sensorial, en el
que las imágenes son visuales y sonoras; una suerte de sinestesia ambientada en
el deseo que, a su vez, se muestra con una mezcla de inocencia y lascivia, sin
dejar de lado la irreverencia delicadamente expresada, en forma de analogía, en
la que lo profano y lo cristiano se entrelazan con efecto estético. Igualmente
dota a Enona de una voz popular que contrasta por su sencillez y pragmatismo, la
hace dueña de un saber terreno, experiencial, en el que no hay mucho espacio para inocentes
ensoñaciones; Enona se expresa de forma directa y clara. La diferencia
expresiva entre ambas dota de ritmo a una escena en la que la acción no es lo
importante; si lo es, en cambio, el dibujo de personajes hábilmente configurados
en función no sólo de lo que dicen sino también de cómo lo dicen.
La escena con Teseo ofrece un nuevo
rasgo de estilo, un recurso a través del cual la autora construye un conflicto
que se expresa de forma indirecta, dos personajes comparten el mismo plano
expresivo y sin embargo ambos aluden a realidades distintas sin que ello sea
obstáculo para un diálogo coherente. De esta forma Fedra adquiere aspectos más
complejos, se muestra más humana, es capaz de ironizar ¿Hay maldad en su rechazo a las demandas del
esposo? No puede revelar su secreto y no
puede resistirse a hacerlo, se le escapa por los poros. Lourdes consigue mostrar
ese conflicto interno al verbalizar el personaje su inquietud y su disgusto,
camuflado eso sí, en un discurso cuya ambigüedad la protege, de momento.
Otro aspecto a considerar en cuanto a
rasgos de estilo es la configuración de un coro en el que la solemnidad habitual
cede paso a una forma ligera y refrescante, no por eso menos crítica, ya que los
personajillos informan y emiten juicios, tienen opinión. Se presentan al margen
de la historia, tienen universo propio, aportan humanidad a la tragedia
entendida ésta como el desarrollo de conflictos entre seres superiores. Una
línea de acción más cercana al lector que se expresa en un lenguaje directo y
claro y que aporta dinamismo y humor frente a la enjundia de escenas anteriores.
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