LA RUPTURA DE LEVA
por Gabriel Fuentes
ANDREY: ¿Sigue así?
IRINA: Justo iba ahora...
ANDREY: (Imponiéndose.) Ahora es ya. ¿Algo más que deba saber? ¡Pues muévete! (IRINA agacha la cabeza y sale.) ¿Has dormido bien? (Mientras se quita la americana.) Estoy pensado en reservarte sólo para mi. (Se agacha.) ¿Te duelen? (LEVA asiente.) En un rato vendrá Irina.
LEVA: (ANDREY se dispone a salir pero LEVA le retiene por la pierna.) ¡No me dejes sola! Por favor...
ANDREY: ¿Sabrás comportarte? (LEVA asiente. ANDREY suelta la cadena que LEVA tiene atada al cuello. LEVA mueve los labios agradeciéndoselo, aunque de su boca no sale ningún sonido.) Hoy te veo mejor.
LEVA: (Balbucea.) Estaba equivocada.
ANDREY: (Titubeando.) ¡No sabes lo feliz que me haces!
LEVA: ¿Sí?
ANDREY: No quería hacerte daño, pero no había forma de que entraras en razón.
LEVA: Sé que no querías hacerlo. Siento muchísimo haberte...
ANDREY: Has logrado entender y eso es lo más importante. Estás ante un mundo de posibilidades. (Le acaricia la mejilla.) Eres realmente preciosa. Una caja de sorpresas. (Le mete la mano entre las piernas.) ¿Por qué lloras?
LEVA: No me gusta que me veas así...
ANDREY: No te preocupes, porque yo veo lo bonita que eres.
LEVA: No he sabido valorar tus atenciones. Deseado por todas en esta casa. Un hombre poderoso. ¡Qué estúpida! Y yo te he despreciado. Soy una estúpida que no sabe lo que realmente le conviene. Pero tú me has hecho ver lo que es importante en la vida.
ANDREY: No seas tan dura contigo misma.
LEVA: Tú me has hecho ver el camino.
ANDREY: Me hace feliz escucharte.
LEVA: Espero que no sea tarde...
ANDREY: Eres el mejor trofeo. Tus ojos, tu pelo, tus labios.
LEVA: (Se pone en pie como puede.) Si me das la oportunidad sabré compensarte. Esta noche tuve un sueño revelador. Soñé que tus manos apretaban mi cintura. Y yo quería escapar. Pataleaba y gritaba. Gritaba un nombre que no recuerdo... Entonces me susurraste algo al oído y una luz brotó de mi ombligo invadiendo el espacio. Olía a sábanas limpias y a flores silvestres. ¡Todo estaba cubierto por un manto de luz cegadora! (Silencio.) Justo en ese momento desperté.
ANDREY: Tu juventud te ciega.
LEVA: Estoy en el camino.
ANDREY: Lo estás, preciosa. (Vuelve a meterle la mano entre las piernas.) Vibro como con ninguna otra. (Le besa por el cuello. La huele.) Tu olor...eres tan apetitosa. (Le muerde la oreja, mientras LEVA aguanta el dolor.) No sé si follarte o comerte. (Le baja las bragas y le acaricia el sexo. Le huele la entrepierna. Leva mantiene con dificultad el juego iniciado por ANDREY. ) Eres irresistible.
LEVA: Espera.
ANDREY: ¿No me deseas?
LEVA: Has sido el primero y el único.
ANDREY: ¿Entonces?
LEVA: Pero...
ANDREY: No puedo esperar para saborearte plenamente.
LEVA: No querría defraudarte.
ANDREY: No lo harás.
LEVA: ¡Espera, Andrey!
ANDREY: (Insistente.) Disfrutar de ti...
LEVA: No estoy en condiciones.
ANDREY: (Le arranca violentamente la camiseta, dejándola completamente desnuda.) ...voluntariamente.
LEVA: ¡Estoy embarazada!
ANDREY: (Se aparta bruscamente.) ¿Cómo?
LEVA: No sabía si...
ANDREY: (Chilla.) ¡Irina!
LEVA: ¿Estás enfadado?
ANDREY: ¡¡Irina!!
LEVA: Por favor, no lo pagues con ella.
ANDREY: Un hijo mío... ¡Es una noticia maravillosa!
LEVA: ¿En serio?
ANDREY: ¡¡Irina!! ¿Cómo esa furcia ha podido tenerte así? ¡Entre cucarachas! (Grita.) ¡¡Irina!! Se me ha ido de las manos. (A ella.) Las cosas van a cambiar mucho. Puedes estar segura.
LEVA: (Sollozando.) Estoy muy contenta.
IRINA: (ANDREY le sostiene la cabeza y la besa. Entra IRINA.) ¡Ya lo traigo todo!
ANDREY: (ANDREY agarra a IRINA por los pelos y la tira al suelo.) ¡Zorra asquerosa!
IRINA: ¡Me haces daño!
ANDREY: ¡Puta!
IRINA: ¡Por favor!
ANDREY: ¿Qué tienes que contarme?
IRINA: ¡Nada!
ANDREY: (Le da un puñetazo.) ¡Habla puta!
IRINA: ¡No sé de qué me estás hablando!
ANDREY: (Le da otro puñetazo.) ¿No? (Otro.) ¡Pues entonces te arrancaré la lengua! ¡Embustera!
IRINA: ¡Nuestro hijo, Andrey!
ANDREY: (Dándole una patada.) A nuestro hijo no le hace falta una madre tan embustera como tú.
LEVA: ¡Por favor, Andrey!
IRINA: ¿Qué te ha dicho la puta esta? ¡Es una mentirosa!
ANDREY: Leva me ha dicho que está embarazada. ¿Qué tienes que decir?
IRINA: No lo sabía. ¡Te lo juro!
ANDREY: Entonces no se si matarte porque me has mentido o porque no sabes lo que pasa con una de mis zorras. ¡Tú decides!
IRINA: (Silencio.) No te lo dije...porque... no sabía si querrías tenerlo.
ANDREY: ¿Quién te ha dicho que puedes decidir por mi? (La golpea contra el suelo.) ¡Ramera!
LEVA: ¡Por favor! ¡Déjala!
ANDREY: Si vuelves a mentirme, te mato. (La suelta. Silencio.) Cúrala y llévala al primer piso. (Se dispone a salir.) Esta noche vuelves a trabajar. (Sale.)
LEVA: (Silencio.) ¿Estás bien?
IRINA: Sí.
LEVA: Casi te mata.
IRINA: (Escupiendo sangre.) No me toques. (Silencio.) No debí fiarme de ti.
LEVA: Sólo intenté que no me violara otra vez.
IRINA: (Dándole un bofetón.) Casi me mata por mantener limpio tu coño.
LEVA: Irina...
IRINA: Ahora estás sola. ¡Sola!
LEVA: No pensé que...
IRINA: Me tenías engañada.
LEVA: Debemos estar juntas.
IRINA: Perra, tú lo que quieres es estar con él. Quieres deshacerte de mi. ¿Cómo he sido tan tonta?
LEVA: ¿Puedes perdonarme?
IRINA: Tendría que haberte dejado morir.
LEVA: Sólo quiero que nos llevemos bien y salir de aquí.
IRINA: (La agarra por el pelo.) ¡Qué lista has sido! Ahora vas a tener un cachorro. Uno que no le quitará privilegios al mío.
LEVA: Irina, por favor. ¡Déjame!
IRINA: (Le tuerce los dedos rotos de la mano.) ¡Aunque para ello tenga que matarte!
LEVA: ¡Me duele! ¡Suéltame! ¡Irina!
IRINA: Podría matarte y hasta mañana no encontraría tu cuerpo. ¡Qué tentación!
LEVA: Andrey te matará a ti y a tu pequeño. ¿No me crees? Tú le conoces mejor que nadie en esta casa. ¡Lo hará, Irina!
IRINA: (Duda un momento antes de soltarla. Distante.) Tal como me ha ordenado Andrey, irás al primer piso. (Sonriendo.) No sé por qué te niegas a que te cure...
LEVA: Sé que estás mal y no puedes hacerlo ahora.
IRINA: Pequeña puta. Tengo nueve meses por delante. Prepárate, ya no tienes a nadie en esta casa. (IRINA le ata las manos a la espalda, le retuerce los dedos rotos, le pone un collar, una cadena y la saca a rastras.)